lunes, 24 de diciembre de 2007

we remember things in a funny way...

Recordamos.
Nuestra memoria almacena un cúmulo de sensaciones y estímulos gráficos, olfativos, saporíficos y de otras naturalezas inexplicables siguiendo un dictado misterioso que ordena y clasifica, y que más tarde le señala el camino al aparato de búsqueda del recuerdo que no distingue muy bien entre el hecho, el sueño y el deseo.
A veces recordamos cosas que en realidad no recordamos (!?), por ejemplo, yo tengo en mi memoria la imagen viva de la Ismene de 3 años atrapada junto con mi muñeca de trapo dentro de la caja de cartón con dos ventanas circulares del globo terráqueo que mis padres nos regalaron a mi hermana y a mi. No recuerdo haber estado ahi, lo que recuerdo es cómo mi hermana me lo contaba mientras se reía a borbotones de cómo yo no podía salir de la caja de carton y daba tumbos desde dentro en posición fetal con la muñeca. entonces la imgen y el recuerdo se forjaron y aqui siguen en mi cabecita.

Mi padre aprendió a cocinar por que se quedó a cargo de sus hijas durante las semanas que la oceanóloga aventurera de su esposa se hacía a altamar. Al principio compraba revistas Kena y Buenhogar para sacar una que otra recetilla que nos hubiera conquistado con su foto. A veces cocinábamos los tres juntos: Bere, Papá y yo y parecía que estuviéramos haciendo pastelitos de lodo del desmadre que se hacía en la cocina... Hubo platillos emblemáticos de su etapa de papá cocinero: las hamburguesas super bien guisadas con cebolla, ajo y perejil picado.... las pechugas con queso y serrano al vino blanco... y los camarones con ajo y perejil picado y soya, estos eran mis favoritos y recuerdo haberlos pedido para celebrar varios de mis cumpleaños.

Después del derrame cerebral de hace nueve años los recuerdos dentro de la cabeza de mi papá se reacomodaron y el mapa del camino para accesarlos es ahora obsoleto. El no recuerda jamás haberme cocinado esos ricos camarones. Ni las hamburguesas que me hacía después de mis clases de natación en verano. Sin embargo recuerdos de su infancia han aflorado a la superficie del mar de su memoria, depronto recuerda que mi abuela Teresa le hacía huevito con tortilla frita para desayunar...

Hay un recuerdo que, como aquel del enclaustramiento en la caja del globo terráqueo, no lo recuerdo por haber estado ahi, sino por escuchar la historia una y otra vez. Mi papá por un período de seis años trabajó en la ciudad de Mexicali mientras mi mámá, mi hermana y yo vivíamos en Ensenada. En verano, la temporada más desolada del clima mexicalense (alcazando hasta los 50º C) mi necedad y mis deseos de estar con él me hacían dejar atrás el calor. En carretera le pedía que me contara de cuando el era chico, y siempre me contaba la misma historia...

Mi padre creció en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas dentro de una familia humilde de siete hermanos de los que sólo sobrevivieron dos a enfermedades y precariedades, mi tío Leonardo el más grande y Francisco mi papá, el hermano más pequeño. Mi abuela Teresa hacía la limpieza en una escuela primaria y mi abuelo Bruno trabajaba de peón para la línea de ferrocarriles que corría de Tampico a Monterrey con carga industrial. El tren paraba cerca del campo donde mi papá y sus compas jugaban beisbol a mano pelona y la chamacada desde lejos sabía distinguir por el color de las cajas del cargo si el tren traía mercancía o fruta. Si traía fruta, el juego automáticamente se suspendía y todos corría hacia el tren que iba desacelerando su paso. Los niños más grandes, fuertes y rápidos lograban subir a losvagones de carga vagón y trepaban al tope de la caja para sacar las piñas y arrojarlas al suelo de donde el resto de la palomilla las recojía, ahi se devoraban las piñas hasta escaldarse la lengua y llevaban a casa las que pudieran cargar. Ya en casa mi papá preparaba el tepache con las cáscaras y un poco de piloncillo. En tres o cuatro día podría tomarse el fermentado de piña bien helado.

No es casualidad que al momento en que el Dr. Brugada, el gastroenterólogo que le hizo la colostomía en este otoño, le retiró a mi padre la bolsa de suero pidiéndole que incrementara la ingesta de líquidos, ordenó a la enfermera una jarra de agua de fruta, y le inquirió a mi convaleciente padre:

- Señor Francisco le voy a pedir a la enfermera que le tenga siempre una jarra de agua de fruta que va a estar tomando constantemente, de que sabor la quiere?

-De piña.

merry xmas!

Yujuuuuuu mañana a abrir los regalos! ah si claro después de cenar toda esa comida que me va a tener entretenida todo el día... bueno como una pequeña primicia de lo que saldrá bajo los jirones de papel de regalo les comparto el detallito que usurpé del tocador de la recamára de los abuelos, con permiso de mi abuela Angeles of course, y que le enmarqué a mi papá, deseando mucha salud, rica comida y diversión para estas fiestas



En la imagen mi papá don Francisco, Berencie mi hermana a la derecha y yo en mameluco rosa, igual de greñuda que 29 años después



Pásenla bien!



sábado, 15 de diciembre de 2007

Dos lomos dos!

Otra de recetas!
Se acerca navidad y con ella mucha comedera y mucha cocinada, New Pop contribuye a la alaraca invernal con algunas sugerencias para quitarse el hambre y el frío de la estación...






A pregunta expresa de Viviana sobre lo que podríamos hacerle a un lomo de puerquito:



Lomito asado con pesto de hierbas leñosas


Ingredientes

1 pza de lomo (calculamos 1k para 6 pers.)
2-3 dientes de ajo
ramillete de romero fresco
ramillete de tomillo fresco
1/2 taza de aceite de olivo
1/2k papitas de cambray
sal y pimienta


Hacer el aliño: Lavar y picar fino las hojitas de romero y tomillo. En mortero (o algún procesador que logre una consistencia pastosa) machacar los ajos, agregar las hierbas, la pimienta y el aceite. Reservar.


Marinado inicial: a la pieza de lomo se le hace un corte longitudinal a lo largo de toda la caña sin atraversarlo, de modo que se abra como un libro más largo que ancho, como una revista Algarabía. En la abertura del lomo se unta la pasta de hierbas, se cierra y para fines de embellecimiento de la pieza final se recomienda bridar o atar la cañita de carne unos cinco nudos para que mantenga su forma al contacto con el fuego. Puede hacerse este marinado con dos horas o mas de anticipación.


Aprox. una hora y media antes de servir el horno se enciende a 200º C. Las papitas de cambray se cortan a la mitad o cuartos si son grandes.


Sellado: se coloca al fuego una sarten grande donde quepa la pieza. El lomo se sazona con sal y pimienta y cuando este bien caliente la sartén, se agrega aceite suficiente para lubricar la superficie y la pieza se dora por el exterior.


Horneado: Colocar la pieza sellada al centro de una fuente de vidrio, cerámica o metal engrasada. Rodearla con las papas de cambray sazonadas con sal, pimienta y un poco de aceitede olivo. Hornear destapado por 25-40 minutos según el agrado del termino de cocción, el tiempo puede prolongarse. A mi me gusta el cerdo cuando tiene el centro aun rosita, medio crudón y los jugos que suelta son rosaditos también, hay a quien le gusta mas hecho... cualquier caso se checa la cocción pinchando, verificando color interno o bien al tacto: entre más cocido más resistente al pincharlo con el dedo; menos cocido, más elástico.


Reposado: Una vez que ha alcanzado el punto de cocción deseado retirar del horno y tapar con una hoja de aluminio, reposar la pieza a temperatura ambiente por espacio de 15 a 20 minutos.


Si el ambiente esta muy frío y se nos ha enfriado por completo la pieza al término del reposo, colocarla en el horno a calor bajo (no más de 100º C) para calentarla por 10 minutos.

Servir: Con cuchillo o tijeras retirar el hilo de bridar. Puede llevarse la fuente a la mesa y ahi mismo cortar, o bien colocar la pieza en una tabla y cortar aparte, acompañando de las papitas.


Este mismo procedimiento puede ser la base de otra receta en la que el lomo no se parte, solo se aliña por fuera:



Lomito con miel y especias.


Ingredientes
1 pza de lomo de cerdo
2-3 dientes de ajo
1 cdta de semillas de comino
1 cdta de semillas de cilantro
3 clavos de olor
4 pimientas enteras
1 raja pequeña de canela
1/2 taza de miel
1/2 taza de vino blanco
1/3 aceite de olivo
sal y pimienta

Aliño: En sarten gruesa y caliente tostar las semillas y el resto de las especias aromáticas con cuidado de no quemarlas, removiendo constantemente por espacio de unos segundos y retirardolas de la superficie caliente. En un mortero machacarlas hasta volverlas polvo, machacar también los ajos. Agregar el aceite, remover, incorporar y reservar.



Encender el horno a 200º C


Marinado: Untar la pieza de carne con la mitad del aliño. Puede dejarse asi unas dos horas o hasta una noche. El resto del aliño se mezcla con el vino blanco y la miel, se reserva.


Sellado: Sazonar con sal y pimienta el lomo y sellar en sarten muy caliente, ya bien dorada por ambos lados se coloca en una fuente engrasada. Con la marinada de especias, vino y miel se unta por todos lados al lomo dorado, puede acompañarse con papitas de cambray como la receta anterior y aun mejor pueden sazonarse estas con sal, pimienta y curry en polvo.


Horneado: se introduce en el horno la fuente y se hornea hasta alcanzar la cocción deseada. Cada diez minutos es recomendable barnizar la pieza con el aliño y voltearla para lograr un glaseado doradito y uniforme. El reposado y la servida pueden seguirse del mismo modo que la receta anterior...


Y bueno, esto sirva de distracción, que de este lado del monitor se arremolinan sucesos que estan fuera de mi control y que me hacen sentir pequeña. diminuta. En casa hay un enfermo que no quiere aliviarse y contra esa enfermedad no hay nada que hacer. Ni la sopa más elaborada (ni tampoco la más sencilla) ni la más delicada, tampoco la más dedicada, ni la más sabrosa ni la que más le gusta a mi papá podrá salvarlo de ésta si él no lo decide, si él no lucha por su vida como Olivita lo hace día a día, minuto a minuto desde ese kilito y medio que su cuerpo frágil ostenta dentro de la incubadora.


Yo no puedo hacer nada por el. Y es frustrante.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Para Dalia.

Este invierno está aqui de lleno, su presencia pica en los huesos como agujas cuando lo acompaña el viento húmedo de este bonito puerto que huele a sardina abandonada en la orilla del mar.
Asi es. De vuelta en Baja California.

Desconozco que cadena de causalidades me ha llevado a acercarme, a veces virtualmente otras tácitamente, a algunas de mis valientes amigas que han emprendido la hermosa y demandante tarea de ser madres. Sus realidades me conmueven, me tocan por dentro la cajita que late, el corazón, enternecido, no sabe si eso que suena es su propio ritmo o el tic-tac de mi reloj biológico...

Betzabé.
Solange.
Irish.
Dalia.

Dalia, la ausencia que no podemos entender y el torrente hormonal implacable que se desata como oleaje dentro de nuestros cuerpos de mujeres. Pensé en todas las cosas que me dan calorcito recomfortante y ayer mientras el cielo de Tijuana de ponía rosa al horizonte y azul hermoso de noche hacia el lado opuesto di con la sopa que te hubiera hecho, invadiendo tu casa y tu cocina, me habría metido a tu vida a hacerla. Para que tu casa oliera rico. Para que la comieras recien calientita y te hiciera sentir mejor. A lo mejor ni te gusta por que no te conozco asi de bien... pero la intención era darte algo de lo que a mi me hace sentir bonito.

Es buena fría o caliente. Ahora que hace frío calientita esta mejor. Para cuando uno anda malo de la panza, o del corazón es buenísima.

Sopita de manzana con pera.

1 pza de manzana
1 pza de pera
6 tejocotes
Caldo:
3 tazas de agua
1/2 taza de azúcar (o bien al gusto)
1 rajita de canela
2 clavos de olor
1 pedazo de cáscara de naranja

El agua se pone al fuego con la rajita, los clavos y la cáscara de naranja.
Mientras la manzana y la pera se pelan y cortan en cuartos. Al hervir el agua se agrega a la infusión el azúcar y las frutas, los tejocotes enteros se hierven un par de minutos, luego se extraen, se enfrían y se pelan y despepitan, para luego regresarlos a la olla.

La sopa se deja hervir delicadamente hasta que concentre su sabores.
Puede tomarse fría o caliente.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Ya llegó el frío!

Ya llegó el frío anunciando el invierno! El invierno lleno de comederas y gastaderas merece que empecemos desde ahora a pensar que vamos a cocinar y a comer en estas fiestas y buen pretexto es para aquí en New pop! nos pongamos imaginativos a proponer vario platillo divertido de hacer...

empecemos por los clásicos>
En casa de mi madre en Ensenada sucede cosa extraña. Ella es chilanga de corazón pero tiene ya más de treinta años viviendo en la frontera, nunca ha cocinado el pavo al horno con su stuffing que alla se acostumbra, y continúa la tradición de la abuela de hacer la cazuela de romeritos al lado de la cazuela de bacalao para la cena. Sin embargo, una firma muy suya en el banquete de nochebuena es la sopa que hemos bautizado como "la sopa de navidad", una deliciosa crema de mejillones que me fascina y que ella ideó:

Sopa de navidad de mi mamá

1k de mejillones frescos
500 grs de papa blanca
1 ramillete de perejil
media cebolla picada fino
dos dientes ajos picados fino
dos cucharadas de aceite de olivo
250 ml de vino blanco seco
500ml de crema tipo lynncot
leche para adquirir consistencia
sal y pimienta

1.-Desconchar los mejillones y extraer su jugo de cocción. Los mejillones se enjuagan y se limpian, se les arrancan con cuidado las barbas. En una cacerola que tenga tapa bien ajustada se calienta el aceite y se saltea cebolla y ajo, arrojamos los mejillones junto con el vino blanco, tapar y esperar uno o dos minutos a que las valvas de los mejillones comiencen abrir. Ese es el momento de sacar los mejillones de la olla. A cada mejilloncito lo separamos de sus conchas y reservamos el jugo que soltaron, que será el alma de nuestra sopa.

2.-Picar los ingredientes de la sopa. La papa se corta en cubitos pequeños y el perejil se pica finito finito. En una ollita con agua y sal se pone a cocer la papa en cubos. Los mejillones si son grandes puedes cortarse en pequeños trozos, sison chicos pueden dejarse enteros.

3.-Ligar la sopa. El jugo de cocción se pone a calentar y se liga con la leche y la crema, es decir añadiendole crema y leche a fuego bajo y removiendo constantemente con pala de madera se busca la consistencia ideal: no muy aguada, no muy dura, ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre...

4.- Se le agregan los ingredientes restantes. La papita picada, los mejillones y el perejil, se ajusta de sazón con sal y pimienta y listo! Sopa de navidad de mi mamá lista para comer.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Celebration!!!!

Ahora si a ver si no me meto en un problema por andar celebrando por anticipado, pero tengo en mi regazo, calientita aun, como si recièn salidita del horno la impresión de mi tesina ya sin errores, bueno espero!!! y miren que la he revisado de arriba abajo por cada una de sus 91 páginas tres veces en cada dirección! envié impresiones de prueba hasta que salieron bellas las páginas más problemáticas (los cuadros, las imágenes, y los índices) y otras más para calibrar los márgenes superiores e inferiores que se desconfiguran de impresora a impresora... y ahhh creo poder decir con alivio que por fin ya salió bien la impresión.


Yuujuuuuuu!


Bueno, yo ni sé que tanto celebro. Tanto pancho para nomás tener dos copias blanco y negro de mi trabajo para APENAS comenzar el trámite de titulación, es decir, estas dos copias que me han sacado lágrimas y dolores de espalda infames van a ser tachoneadas y subrayadas con rojo por el comité que me asignen a partir del lunes que lleve mis copias y pague mi derecho a titularme y lleve mi recibo a que me lo sellen (oh maldita burocracia!!!)...


Pero bueno, si el lunes todo sale bien y no me vuelven a rebotar nada de lo que lleve (voy a ir preparada con una copia extra de todos los requisitos y hasta acta de nacimiento, esa en todos lados te la piden... maldito culto a la primera huellita digital que dejamos impresa en un papel) habré concluído esta primera fase del trámite.

Fiu!


Bueno ahora a escribir de cosas más divertidas, ah por cierto hoy presenta su examen para obtener su doctorado en Física el buen amigo Igor, asiduo comentarista de este humilde blog, enhorabuena Igor! tu esfuerzo me hace sentir que deveras hay un final feliz, que hay una luz al término del túnel aunque desde aqui donde estoy parada no se vea, Felicidades!!!

jueves, 22 de noviembre de 2007

Un buen mezcal

Cómo algunos de ustedes saben ya, a mi el mezcal me pone bien sabroso y me encanta tomarlo. Su embriaguez es más parecida a un viaje de hongos que a una borrachera alcoholatriz, despierta aquellos demonios ocultos que guardamos en lo más oscurito de nuestra alma lo mismo que las más delicadas inspiraciones y la energía que uno necesita para emprender grandes aventuras (como la de titularse!). Su consumo respetuoso me ha hermanado con mi oficio y con entrañables amigos con los que disfruto degustar los elixires del maguey (aprovechamos desde aquí enviar un caluroso saludo hasta Coppenaghe a mi querida Xanic, hasta el valle de Guadalupe donde vive Phil y donde Andrés trabaja; y a la esquina de Latinoamérica, Tijuana al buen Fabio que jura haber visto al diablo por hoyito bajo la influencia del mezcal).

El mezcal es el producto del destilado del jugo fermentado (tepache) de las piñas o corazones del maguey o agave. En nuestro país crecen cerca de tres cuartas partes de todas las especies de la familia Agavaceae y por ello (según Alberto Sánchez) se considera a México como el centro de origen de la planta, aunque Japón quiere patentar alguno de esos agaves como suyos… A lo largo y ancho del país crecen magueyes y en muchos pueblos el proceso de elaboración del aguardiente es una tradición milenaria que ha pasado de generación en generación formando comunidades especializadas en su producción. Yo apenas he probado unos cuántos mezcales y apenas así, probando y probando, escuchando a los expertos y a los productores con los que he llegado a cruzarme es que he aprendido lo poco que sé sobre esta fascinante bebida, y como hermana socia de la sacra Logia de los Mezcólatras que me considero (claro que Cornelio podría decir que me ausento tanto de la logia que ya casi me echan de ella...), creo necesario contarles algunos datos importantes en los que hay que fijarse antes de echarse a la panza un tequila (que no es otra cosa más que un mezcal particular) o buen mezcal:

1.- Un mezcal tradicional debe estar hecho a partir de un maguey maduro que ha concentrado en su corazón los azúcares necesarios para alimentar a las flores del quiote que apenas comienza a formar. Si se extrae antes de que madure, cuando está chiquito se corre el riesgo terrible de que no haya azúcar suficiente para que la fermentación del tepache tenga lugar y se tenga que añadir azúcar de caña, cosa que va a cambiarle sus características de aroma y sabor. Por lo tanto, un mezcal debe ser elaborado únicamente con maguey, sin ningun otro tipo de aditivo o acelerador.

2.- Contrariamente a lo que se piensa el añejamiento en barrica le hace más daño que bien a un mezcal. Los mezcales deben de ser incoloros y transparentes, aun cuando sean jóvenes o reposados, el color ambar de un mezcal puede hablar de una añadidura de caramelo, de un envejecimiento en barrica de madera (evento que le opaca sus características naturales ya que la madera predomina sobre los delicados aromas y sabores del aguardiente) o de alguna otra manipulación de la que hay que tener desconfianza. Ojo: fuera de esta regla se encuentran los mezcales con gusano, alacrán o algunos infusionados con hierbas u otros sabores naturales que se le añaden según la tradición del lugar que los produce, y que tienen como consecuencia una coloración o enturbiamiento a causa de la añadidura.

3.-El grado alcohólico de un mezcal depende en gran medida del proceso de elaboración que impere en la región produtora que ha forjado lo denominamos gusto histórico: conjunto de costumbres y saberes que se han transmitido generación tras generación entre los maestros mezcalilleros. Sin embargo la regla general dicta que ningún buen mezcal debe tener un grado alcohólico inferior a los 45°.

4.- Como sucede con otras reconocidas bebidas alrededor del mundo (como el vino…) detrás de la elaboración del mezcal tradicional está el nombre de la persona que lo produce y la región donde se elabora: el maestro mezcalillero y una serie de circunstancias que distinguen a su mezcal (por mencionar sólo algunas: el tipo de maguey que empleó, el clima y el suelo donde éste creció, el tipo de alambique y el material del que está hecho, el número de destilaciones y la forma de recolección de los espíritus, las decisiones que el maestro mezcalillero tome siguiendo el mandato de su propio gusto histórico entre varias otras más…). De modo que es de vital importancia conocer datos generales de la producción para caracterizar correctamente el mezcal que bebemos: de qué región productora, qué tipo de planta y principalmente quién produce: un nombre y un apellido detrás del mezcal.

5.- Por último saber que existen procedimientos tradicionales para evaluar la calidad de un mezcal puede salvarnos de severas imprudencias. Tradicionalmente el mezcal se venencia, es decir se vierte vigorosamente desde un carrizo empleado como popote hacia una jicarita u otro recipiente de boca ancha para medirle el grado alcohólico a través del perlado o formación de burbujas. Si las burbujas se forman homogéneas y perduran algunos minutos en la superficie de nuestro mezcal quiere decir que su grado alcohólico oscila entre los 45 y 52 grados. Si se forman homogéneas y desaparecen pronto quiere decir que está por encima de los 52 grados. Si se forman diminutas y desaparecen instantáneamente o bien no se forman entonces no duden en descartar ese mezcal, su grado alcohólico es inferior a los 45°. Sin embargo para toda regla hay una excepción y en este caso es la adición de gusano o belatobe, un mezcal con belatobe puede tener una graduación alcohólica baja pero gracias a las grasas del gusano pueden estabilizarse las burbujas por más tiempo.

Todos estos puntos, salvo el quinto, deben estar especificados en la etiqueta de la botella de mezcal, de modo que todas las partes involucradas en el proceso tengan su crédito, y que se perpetúe un procedimiento milenario que forma parte esencial de la vida cotidiana de muchos pueblos de nuestro país, no sólo es una nueva modita que establecimientos en la roma o la condechi andan imponiendo… si hacemos algo de memoria fue justamente una modita impuesta a un mercado internacional y las estúpidas decisiones que se tomaron para satisfacer las exigencias de ese mercado asì como las ambiciones de hacendados y emprensarios lo que se llevó entre las patas al mezcal de Jalisco, el buen tequila cuya producción fue seducida por la industria mal planeada y la corrupción imperante de nuestra cultura mexicana… en fin…

Ya lo saben amigos, fíjense bien en sus etiquetas, desconfíen de aquellas que no integren las condiciones mínimas y consuman buen mezcal. Hay establecimientos que sí promueven mezcales tradicionales incluyéndolos en sus cartas como la Taberna Red Fly (Orizaba casi esquina con Querétaro... o es Zacatecas?...en la col. Roma) y alguno otro lugar por ahí. También pueden buscar a Cornelio Pérez los jueves en la Jornada, en el interior de la sección gastronómica de la Jornada de en medio (por cierto orita mismo circula una publicación que dedica su número reciente al mezcal, la revista Generación), el organiza sesiones informativas y degustativas de costo bajo que son redivertidas y aprende uno cosas interesantes y necesarias. Él tiene muy buenos contactos con productores mezcaleros y a través de él se pueden adquirir mezcales de una súper calidad.

Salud!

martes, 20 de noviembre de 2007

Fin de Semana de Mezcales en Oaxaca

Este fin de semana tuve a bien alejarme de toda responsabilidad sobre mi tesis para aventurarme en la hermosa ciudad de Oaxaca y ser afortunada asistente a la Primera Saboreada de Mezcales Oaxaca 2007 que organizaron la revista Día Siete y el promotor de los Mezcales Tradicionales de los Pueblos de México, Cornelio Pérez, el mismísimo invitado de honor de la tercera transmisión del programa más pop de la radio por internet The New Pop Kitchen Show! (se acuerdan?).

Durante los días viernes 16 y sábado 17 de noviembre productores de mezcal de varios rincones del país, maestros mezcalilleros, chefs y cocineros, biólogos y antropólogos, periodistas, escritores, catadores de bebidas, varios más mezcalófilos y algunos fieles hermanos de la sacra Logia de los Mezcólatras (el grupo de gente que Cornelio ha formado a lo largo de dos años para conocer, defender y divulgar el arte de la elaboración de los mezcales tradicionales de México) se dieron cita en una vieja casona del centro de la capital oaxaqueña acondicionada como una exclusiva posada , el hotel y restaurante Casa Oaxaca dirigida por Alejandro Ruiz Olmedo, para saborear y registrar las sensaciones, aromas y sabores que el destilado de maguey les evocara.

Departiendo con devotos seguidores del mezcal como mi master el chef Benito Molina y su guapa y embarazada mujer Solange Muris, Hernán García Garza, propietario del bar Taberna RedFly del DF que es la sede de la Logia de los Mezcólatras, Gustavo Contreras el titular de los mezcales duranguenses marca Dioseño, el biólogo mexicano Jorge Larson que dedica su línea de investigación a los agaves mezcaleros así como también la finísima fauna the cream of the cream de la gastronomía mexicana que se pavonea en las páginas de los suplementos gastronómicos de numerosas publicaciones (nótese mi aversión al hecho que de pronto la gastronomía, no sólo en México, sino en todos lados se ha mediatizado velozmente, y no es casualidad, todo aquello asociado a los vocablos gourmet, gurmandise, alta cocina, fusión y etcéteras vende como pan caliente y al precio más conveniente, para el que la vende of course...) entre ellos la empresaria (y también chef) Mónica Patiño, la mayor productora de literatura gastronómica de México (no necesariamente buena, recordemos que la relación cantidad por calidad luego desmerece….) Patricia Quintana, quien por cierto abandonó el panel de cata al segundo o tercer mezcal, acompañados también por varios productores y maestros mezcalilleros de Santa Catarina de las Minas Oaxaca y del estado de Guerrero entre otros asistentes y finísimos colados (como mi amigo Phil, el inglés, y yo) se desarrolló un fin de semana lleno de mezcales y sus generosos excesos.

La razón de reunir a tan variada fauna radicaba en buscar la caracterización de los mezcales a través de su análisis sensorial, para ello cada invitado aportaba desde su trinchera (que puede ser según el caso la experiencia personal y profesional de su consumo, su producción, el manejo del mezcal como ingrediente en la cocina, como objeto de estudio como puente entre las comunidades productoras y su estudioso…) sus conocimientos para llenar a su criterio las fichas de cata que calificarán, subjetivamente of course, a los mezcales catados. Sin embargo a mi particular forma de ver el acontecimiento más importante que tuvo lugar en el transcurrir de la Saboreada fue la oportunidad que los asistentes tuvimos de aprender, de viva voz de los maestros mezcalilleros y de los promotores del mezcal tradicional cuáles son las características
que un buen mezcal debe reunir así como los riesgos en los que incurre actualmente su producción tradicional a la luz de una publicación de nivel nacional con un tiraje semanal de 300,000 ejemplares.

Ya va quedando muy largota esta entrada y aunque está delicioso desvanecerme de mis responsabilidades para con mi hija la tesis prometo que a la siguiente les cuento lo que sé de como identificar un buen mezcal.

martes, 13 de noviembre de 2007

Maldita burocracia

Ahora entiendo la cara de incredulidad que vi en los rostros de varias personas back in Ensenada cuando les recitaba mi retaila de babosadas sobre yo titulándome antes de que el año acabara> si a huevo! mi tesis ya tiene punto final- yeah right, aunque tenga punto final faltan un chingo de firmas y la burocracia se alenta con esto de los finales de año, momento en el que todo mundo (si! todos yo también!) recuerda que tienes pendientes que resolver antes de que el año termine.

Alguien me dijo que llega un momento del en un principio apasionante, luego desgastante y largooooo proceso de titulación en el que culminar la aventura ya no depende del contenido de la investigación ni de el desempeño del aspirante, sino de la frecuencia con la que se esté presionando al asesor y a todos los que tienen que avalar con su firma el proceso.

Ash, ya llegué a ese punto.

viernes, 9 de noviembre de 2007

back in df

de vuelta.
aca también ya hace frío.

el aire es pesado y se me reseca la boca.
la nariz también.

me he reincorporado a las transmisiciones de the new pop kitchen show!
no se olviden de escucharnos los jueves a las 10 pm hora del centro por www.radioglobal.org
y por cierto...

este es un servicio a la comunidad>