miércoles, 20 de junio de 2007

El drama del maíz en México

En The New Pop Kitchen Show hay espacio para la información y discusión sobre los ingredientes que comemos, y en el caso del maíz, importante bastión de nuestra cocina, debemos hacer una pausa y reflexionar...

El pasado martes 19 de junio Marco Buenrostro y Cristina Barros dos estudiosos de la cultura popular mexicana, y particularmente en el área de alimentación, escribieron en el periódico La Jornada la siguiente breve y elegante nota en su columna>

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Marco Buenrostro y Cristina Barros

Semillas a elegir

IMAGINE EL LECTOR que tiene una gran colección de semillas prodigiosas. Son de diversos colores: blancas, rojas, azules, amarillas, naranjas, jaspeadas, negras. Sus formas varían; las hay pequeñas, como cuentas; traslúcidas; grandes y planas; unas más terminan en punta aguda.

CUANDO LAS HELADAS pueden adelantarse, se eligen las que fructifiquen en corto tiempo. Si estamos a la orilla del mar y el viento es fuerte, tomaremos las que den una planta chaparrita, que no se doble. En la sierra, se escogen las semillas que dan plantas altas; toman luz entre la neblina.

SI LA LLUVIA es poca, habrá semillas apropiadas; si los suelos son salinos, calizos, volcánicos o ricos en materia orgánica, las habrá igualmente. Algunos de los frutos son pequeños, pero han resistido la sequía; otros son largos, cuajados de semillas. Si queremos cocinarlas, las encontraremos aptas para distintos usos.

ESTA RIQUEZA NO puede sino atribuirse a los dioses bondadosos. Y sin embargo, el hombre por milenios tuvo que ver directamente en su creación. Con amorosa paciencia las fue seleccionando, intercambiando, guardando, cultivando.

UN DIA UNOS hombrecitos se fueron apropiando poco a poco de este material, lo llevaron a su laboratorio y robando el trabajo de siglos, con una técnica rudimentaria, deficiente, derivaron otras semillas; les pusieron una etiqueta y en lugar de intercambiarlas como había sido siempre, las vendieron. Así hicieron creer a quienes no conocían su propia riqueza, que estaban frente a un gran descubrimiento. Esto ocurre hoy con nuestro maíz.

LOS HOMBRECITOS afirman que con sus ''nuevas" semillas salvarán del hambre al mundo, cuando en realidad por milenios, nuestro maíz ha resuelto el problema de alimentación de Mesoamérica y de muchas regiones del planeta.

DICEN QUE DESARROLLARAN un maíz que resista las sequías y nuestros campesinos no tienen uno, sino varios que lo logran. En cambio no dicen que venderán las ''nuevas" semillas a precio caro. Que estarán atadas al uso de agroquímicos que ellos mismos venden y que convertirán en propiedad privada lo que hoy es patrimonio de todos. Que esparcirán su polen y contaminarán con su etiqueta los maizales ajenos y, por si fuera poco, que llevarán a juicio por robo a quienes en realidad son víctimas.

POR ESTAS Y muchas más razones, decenas de científicos honestos en el mundo se han unido para señalar que las semillas transgénicas desarrolladas hasta ahora en nada han contribuido a paliar el hambre o a evitar problemas. Por el contrario, son inferiores en todo a nuestro tesoro. (Ver en Internet, Dossier Transgénico, 10 entregas)

ADEMAS, CONLLEVAN riesgos probados para la salud pública, pueden contaminar la biosfera a niveles incontrolables e impredecibles, disminuir la biodiversidad, aumentar la inseguridad alimentaria al poner en riesgo las especies existentes, y propiciar que unos cuantos controlen los alimentos básicos concentrando poder y riqueza en pocas manos; esto atenta contra la democracia y la justicia.

¿SI USTED tuviera que elegir, con cuales semillas se quedaría?


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